Viaje a Senegal

 

A sólo 4 horas de vuelo desde Madrid (unas seis desde París), con 1 hora de diferencia en invierno y 2 en verano, se ubica Senegal, antigua colonia francesa que se independizó en 1960. Situado en el África más occidental, el país de la Teranga se extiende sobre 196.722 km2. Limita al norte con Mauritania, al este con Mali, al sureste con Guinea Conakry, al suroeste con Guinea Bissau y al oeste con el océano Atlántico. La República de Gambia forma un enclave en el interior de Senegal, fruto de pasadas disputas coloniales, adentrando sus fronteras unos 300 kilómetros alrededor del río Gambia.

El pueblo senegalés,  un conjunto de grupos étnicos y religiosos que conviven en perfecta armonía y tolerancia, base de un ejemplar diálogo islámico-cristiano, se distingue por su amabilidad y hospitalidad, traducidos en la legendaria y ya mencionada Teranga (amabilidad en wolof, idioma étnico mayoritario). Se estima que el 82% de sus habitantes son musulmanes, mientras que el 14% profesa el cristianismo. El 4% restante son adeptos del animismo, religión tradicional africana. A pesar de la influencia de civilizaciones extranjeras, los senegaleses han conseguido guardar casi intactas sus costumbres más auténticas y tradicionales, principalmente en la Casamance y en el País Bassari.

desembocadura río Senegal

Desembocadura del río Senegal, cerca de Sant Louis

Relativamente llano, Senegal ofrece un panorama de paisajes pintorescos que van del semidesierto con dunas espléndidas en el extremo norte, junto a la frontera con Mauritania, a la selva tropical dominada por gigantescas ceibas en el extremo suroeste, pasando por la gran mayoría del territorio nacional cubierto de una sabana plagada de bosques de acacias y de baobabs en la parte central. El sureste se particulariza por su relieve montañoso en las estribaciones del cercano Fouta Djalon (monte ubicado en Guinea Conakry).

La fauna y flora de Senegal son de las más abundantes y fabulosas de todo el continente africano. El país disfruta de varias zonas de gran interés floral y faunístico, como por ejemplo con el Parque Nacional del Niokolo Koba, Patrimonio de la Humanidad y uno de los últimos santuarios de la vida salvaje típica de la sabana africana. El Parque Nacional de Dioudj, al norte del país, es la tercera reserva ornitológica mundial y patrimonio de la humanidad. La Casamance, al sur de Gambia, es conocida como uno de los últimos refugios de aves del África del oeste, en similar medida que el Delta de Sine Saloum, recientemente declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. 

El clima de Senegal está caracterizado por dos estaciones: una seca que va de noviembre a mayo y otra lluviosa que se extiende de junio a octubre. Las temperaturas son relativamente suaves y estables durante la estación seca con una media de 24°C. Las lluvias suavizan las temperaturas, que alcanzan a veces en el interior los 42°C en verano. En el litoral, con 700 kilómetros de costa y playas espléndidas de arena blanca y fina, las temperaturas permanecen agradables la mayor parte del año.

La estabilidad política del país, su diversidad y riqueza étnico-cultural, la hospitalidad de su gente, la gran variedad paisajística, la diversidad de la fauna y flora, su benigno clima, la belleza de las playas y la accesibilidad desde las grandes capitales europeas conceden a Senegal una privilegiada posición como un destino privilegiado y único, puerta de entrada al África Negra.