DAKAR

La puerta de entrada al África occidental

Con más de un millón de habitantes (alrededor de 2.500.000 sumando el área metropolitana), se podría afirmar que Dakar no es sólo la capital de Senegal, sino también el centro político, económico y cultural de toda el África occidental. Como en toda gran ciudad del mundo, en Dakar siempre tendrás la sensación de que algo está sucediendo, todo está en continuo movimiento, con contrastes y muchas cosas por descubrir y conocer. Una visita casi obligada es Ille de Goreé, un auténtico símbolo del triste pasado colonial de toda África. Esta pequeña isla paradisíaca de 17 hectáreas de superficie, a tan sólo tres kilómetros de distancia de la capital senegalesa, fue durante tres siglos el centro neurálgico del comercio de esclavos. Desde aquí, enormes barcos salían cada tres meses cargados de africanos que surtían de mano de obra a EEUU, el Caribe y Brasil, principalmente.

Hoy en día, Ille de Goreé es Patrimonio Mundial de la UNESCO, pero lo cierto es que después de ver el lugar donde los esclavos eran encerrados en condiciones infrahumanas, donde los engordaban para llegar al peso mínimo como si fueran animales y donde los empujaban a los barcos por la llamada ‘puerta sin retorno’, uno no sabe si llorar o pedir perdón. En cualquier caso, la importancia de Goreé y otros lugares de Senegal como Rufisque o Sant Louis, importantes centros coloniales, hizo que Dakar pasase casi desapercibida para los colonizadores hasta mediados del siglo XIX. A partir de entonces, la saturación de Goreé propició que poco a poco los asentamientos y el desarrollo de la meseta de Dakar, en torno a su magnífico puerto natural, fueran posicionando a la ciudad como el centro industrial y de comercio de la región.

Dakar

En la actualidad, Dakar ofrece también una variada oferta cultural, con museos y centros en donde tomar algo y disfrutar de una buena conversación. Otras visitas de obligado cumplimiento son la isla de Ngor y el barrio de pescadores de Yoff, un reducto de autenticidad en medio de la gran ciudad. Yoff es sólo uno de los 19 barrios de la ciudad, cada uno con sus particularidades y que dan un marcado carácter multicultural y social. Pasar varios días descubriendo la realidad de cada uno de ellos es adentrarse en una de las típicas ciudades africanas por excelencia. Los contrastes son muchos y más que evidentes: puedes pasear por Yoff y conversar con pescadores artesanales o por Gran Dakar y comprobar que muchos niños te miran con asombro, probablemente porque no han visto un hombre blanco en su vida. Al mismo tiempo, pasearte por la Plaza de la Independencia en el centro es ver a hombres y mujeres de negocios, que entran y salen de edificios enormes de oficinas, al uso y costumbre de cualquier ciudad occidental.

Ille Goree

En este sentido, en Dakar y alrededores destacan los complejos turísticos de Ngor, en la zona continental frente a la isla del mismo nombre, y de las Almadíes, en donde hay infraestructuras con 25 hoteles de compañías internacionales que cuentan con más de 7.000 camas. Este hecho, unido a que innumerables multinacionales tengan sus sedes regionales aquí, hace de Dakar el primer centro de congresos y de reuniones de negocios de toda el África occidental. En definitiva, una jungla de asfalto de gran densidad y diversidad de estratos, en donde cabe absolutamente todo y en donde cada esquina te puede deparar una nueva sorpresa.